Pausa y Presencia

Quiero hacer contigo esta reflexión de lo que ha supuesto cambiar de profesión de abogada a coach y compartirla para así introducir los siete elementos de la conciencia plena o mindfulness que tan importantes son a la hora de hacer coaching.

Lo que ha supuesto para mi este cambio de profesión es un cambio en mi forma de ver y relacionarme con la vida

Como abogada lo que me planteaba era ganar para mi cliente por encima de todo. Ahora, lo que quiero para mi cliente es que se haga consciente y gane lo mejor para él y su entorno.

El coaching además de ser una profesión en auge, como ya conté en la Masterclass  ”Las 10 Tendencias del Coaching”, nos trae un cambio de paradigma.

Normalmente nos han educado y vivimos en el paradigma de la lucha “GANAR/PERDER” gana el más fuerte, los demás pierden.

La filosofía del coaching nos acerca a “GANAR/GANAR”, todos podemos ganar.

Y… ¿como se consigue estar en este paradigma del GANAR/GANAR?

La respuesta, para mí, es haciéndonos conscientes de vivir en el momento presente.

Una de las competencias clave del coaching, es la PRESENCIA. Es la más importante y también la más difícil de conseguir.

Cuando conseguimos estar presente, totalmente presente, casi no tenemos que hacer nada más en la reunión que estar. Cuando se llega a esa presencia las cosas ocurren sin necesidad de esfuerzo, sin necesidad de mucho parloteo.

La manera de entrar en conciencia plena es con una PAUSA.

Lo primero es aprender a entrar en pausa, vivimos en un mundo acelerado, en el que casi no nos damos cuenta de donde estamos.

La pausa, nos recuerda a parar, nos recuerda que estamos aquí y nos conecta con la experiencia tal y como es en el aquí y en el ahora.

A través de las sensaciones y de las emociones que estas producen, nos anclamos en el cuerpo y no en la cabeza y en los pensamientos que no paran de bullir en ella.

La pausa se consigue practicándola. La tendencia de la mente es constantemente dar respuesta a todos los constantes imputs que le llegan y está recibiendo. La cabeza necesita estar dando respuestas, y saber que es lo que sigue, que es lo que sigue ….  esta es la manera que tiene la mente de relacionarse con el mundo.

La pausa lo que nos permite es que somos capaces de dar un salto, un paso largo para salirnos de este hábito mental, de este hábito que tenemos tan impregnado en nuestra cotidianeidad.

La pausa nos lleva a conseguir estar en el momento presente, vivir conscientemente la experiencia del momento.

La pausa tiene el propósito de conseguir el movimiento de la mente hacia el despertar de la conciencia, permitir que esté más tranquila, más en lo que la persona quiere que esté, sin tanto salto de pasado a futuro, de pensamiento en pensamiento.

Para entrar en PAUSA es posible que con solo recordarlo ya estemos en pausa. No es entenderlo, solo recordarlo para estar en pausa, tener el sabor de la pausa y hacerla.

La técnica especifica para entrar en pausa y saber mantenernos en ella es estar simplemente en las sensaciones corporales.

Cuando por ejemplo, sentimos un dolor, es fácil estar presentes, pues es algo que sentimos fuerte, es la manera que tiene el cuerpo de hacerse presente cuando nos ha ido dando avisos y no le hemos hecho caso. El dolor es incluso más útil que el placer.

Realmente no nos hace falta ni dolor ni placer. Lo que necesitamos es estar presentes en las sensaciones físicas que constantemente tenemos en el cuerpo. Cuando aprendemos a relacionarnos con nuestro cuerpo, estas sensaciones, es lo que nos hace entrar en PAUSA y a mantenerla.

La PAUSA es el momento para establecer la cualidad de tomar consciencia de la situación y nos tomamos el tiempo necesario para entrar en el darnos cuenta de lo que está presente, muchas veces necesitamos un rato para entrar en pausa, en otros momentos es inmediato como cuando estamos andando y paramos.

La pausa es muy útil. Hacer pausas, por ejemplo, en el trabajando.  Muchas veces estamos tan embebidos en la tarea que necesitamos darnos cuenta de donde estamos, de lo que queremos hacer, hacia donde vamos, donde estoy. Sentir el cuerpo, hacer una respiración consciente, nos devuelve al presente. Entramos en PAUSA.

La pausa nos hace reconocer el momento.

A veces es bueno nombrar PAUSA y practicarla y así ir aumentando nuestra conciencia de PAUSA. Esta práctica de decir la palabra “pausa” irá fortaleciendo la conciencia de PASUA.

Hacer más pausas en  nuestra vida diaria, NOS AYUDA A TENER LA PRACTICA DE PAUSAR

Con solo nombrarla, con solo recordarla, es suficiente para que entres en PAUSA, es suficiente! Esta es la buena noticia!!

Con la PASUA entramos en mindfulness y sus siete cualidades,

1.- Suspender juicios

2.- Paciencia

3.- Mente de principiante

4.- Confianza

5.- Centrados en el proceso

6.- Aceptación

7.-  Ceder, soltar

La conciencia plena se basa en 7 fundamentos que están íntimamente relacionados entre sí. Estos elementos son muy útiles para conseguir hacer una coaching excelente. En esta ocasión voy a hablarte de los tres primero y en el siguiente poste te hablaré de los cuatros restantes y te explicaré la importancia que tiene aprender a vivir en presente para llegar a ser un coach excelente

El primer elemento de la conciencia plena es aprender a SUSPENDER JUICIOS, NO JUZGARME, NO JUZGAR

La  mente por lo general está en la comparación, en la expectativa, en el pasado o en el futuro. Tiene una idea de cómo deben de ser las cosas y desde ahí elabora como deben de seguir siendo. La mente categoriza y etiqueta casi todo lo que vemos, esta tendencia a categorizar hace que tengamos reacciones mecánicas de las que no nos damos cuenta y que normalmente carecen de base objetiva.

Esos juicios tienden a dominar nuestra mente y generan intranquilidad en nuestro interior.

La manera de estar en mindfulness es adoptar la postura del OBSERVADOR, cuando nos demos cuenta que estamos juzgando, lo que tenemos que hacer es adoptar la postura de testigo imparcial (ajá) sin necesidad de enjuiciarnos por tener juicios. Tener pensamientos de juicio es una forma de pensar y actuar que lleva con nosotros toda la vida, Y QUE para poder cambiar un hábito necesitamos tener una clara INTENCION DE HACERLO y CONSTANTE DISCIPLINA para cambiarlo

 

 

El reconocer que estamos juzgando, nos hace entrar en PAUSA y es el momento para cambiar el pensamiento e incluso perdonarnos por tener el pensamiento de juicio.

El ejercicio de perdón hacia nosotros mismos limpia el pensamiento y el rastro de culpa que el hecho de enjuiciar conlleva.

El segundo elemento de la consciencia plena es la PACIENCIA

 

 

La paciencia es una forma de sabiduría, demuestra que comprendemos y aceptamos que la realidad es como es y que las cosas tienen su RITMO.

Por ejemplo, Los adultos sabemos que para que el gusano se convierta en mariposa tiene que pasar por convertirse en crisálida y tiene que estar así un tiempo determinado. Si cuando la mariposa está saliendo la ayudamos  a salir del capullo tirando de ella, rompiendo la crisálida lo que conseguimos es todo lo contrario a lo perseguido, la dañaremos y esa mariposa seguramente sea incapaz de volar.

Lo mismo ocurre con nosotros mismos, cuando empezamos con cualquier práctica, con cualquier cambio de hábito, como es estar en el presente, necesitamos tiempo, necesitamos ser pacientes para que las cosas ocurran a su debido momento.

La paciencia nos ayuda a darnos cuenta que la mente nunca está en el presente, pues por propia naturaleza está en el pasado o en futuro, su naturaleza es estar saltando constantemente de un pensamiento a otro.

A la mente no le gustan los cambios, cuando estamos provocando un cambio, la estamos sometiendo a un reto y no le gusta, se revela y hace todo lo posible para convencerte de que es mejor que te quedes como estabas.

El mero hecho de pensar, ejerce un fuerte tirón en nuestra consciencia, la mayor parte de las veces nuestros pensamientos arrollan nuestra percepción del momento actual y hacen que perdamos nuestra conexión con el presente.

Practicar la paciencia nos ayuda a estar totalmente abiertos a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que como en el caso de la mariposa las cosas se descubren cuando toca.

La paciencia nos ayuda a tener una relación amorosa y abierta con nosotros mismos, a tener flexibilidad mental para poder cultivar una visión de la realidad más acertada y saludable. La paciencia nos ayuda a tener relaciones de mayor calidad.

Con la paciencia a parece la compasión entendida como el Amor consciente hacia uno mismo y hacia los demás.

El tercer elemento del momento presente es experimentar con   MENTE DE PRINCIPIANTE

Tenemos la tendencia de tomar lo corriente como una donación, como algo que nos pertenece y así fracasamos en captar lo poco corriente que es lo corriente.

 

Para darnos cuenta de la riqueza de cada momento, hemos de desarrollar la mente de principiante, la mente dispuesta a verlo todo como si fuese la primera vez que lo miras, dejando a un lado las expectativas, lo aprendido por nuestras experiencias pasadas, dando la oportunidad a cada momento para experimentar nuevas sensaciones, que puedan darse nuevos aprendizajes, utilizando la curiosidad expectante, con verdadera intriga de conocer algo nuevo.

La manera de cultivar esta mente de principiante es mirar, observar a lo que conocemos, de una manera diferente, dejando la mente libre y preguntándonos, ¿veré a esta persona tal y como es o será un reflejo de mi percepción distorsionada?.

La mente de principiante nos hace disfrutar de las cosas como lo hacen los niños, desde la inocencia del no saber y del querer experimentar con todos los sentidos aquello que se nos presenta.

Quiero hacer contigo esta reflexión de lo que ha supuesto cambiar de profesión de abogada a coach y compartirla para así introducir los siete elementos de la conciencia plena o mindfulness que tan importantes son a la hora de hacer coaching.

Lo que ha supuesto para mi este cambio de profesión es un cambio en mi forma de ver y relacionarme con la vida

Como abogada lo que me planteaba era ganar para mi cliente por encima de todo. Ahora, lo que quiero para mi cliente es que se haga consciente y gane lo mejor para él y su entorno.

El coaching además de ser una profesión en auge, como ya conté en la Masterclass  ”Las 10 Tendencias del Coaching”, nos trae un cambio de paradigma.

Normalmente nos han educado y vivimos en el paradigma de la lucha “GANAR/PERDER” gana el más fuerte, los demás pierden.

La filosofía del coaching nos acerca a “GANAR/GANAR”, todos podemos ganar.

Y… ¿como se consigue estar en este paradigma del GANAR/GANAR?

La respuesta, para mí, es haciéndonos conscientes de vivir en el momento presente.

Una de las competencias clave del coaching, es la PRESENCIA. Es la más importante y también la más difícil de conseguir.

Cuando conseguimos estar presente, totalmente presente, casi no tenemos que hacer nada más en la reunión que estar. Cuando se llega a esa presencia las cosas ocurren sin necesidad de esfuerzo, sin necesidad de mucho parloteo.

La manera de entrar en conciencia plena es con una PAUSA.

Lo primero es aprender a entrar en pausa, vivimos en un mundo acelerado, en el que casi no nos damos cuenta de donde estamos.

La pausa, nos recuerda a parar, nos recuerda que estamos aquí y nos conecta con la experiencia tal y como es en el aquí y en el ahora.

A través de las sensaciones y de las emociones que estas producen, nos anclamos en el cuerpo y no en la cabeza y en los pensamientos que no paran de bullir en ella.

La pausa se consigue practicándola. La tendencia de la mente es constantemente dar respuesta a todos los constantes imputs que le llegan y está recibiendo. La cabeza necesita estar dando respuestas, y saber que es lo que sigue, que es lo que sigue ….  esta es la manera que tiene la mente de relacionarse con el mundo.

La pausa lo que nos permite es que somos capaces de dar un salto, un paso largo para salirnos de este hábito mental, de este hábito que tenemos tan impregnado en nuestra cotidianeidad.

La pausa nos lleva a conseguir estar en el momento presente, vivir conscientemente la experiencia del momento.

La pausa tiene el propósito de conseguir el movimiento de la mente hacia el despertar de la conciencia, permitir que esté más tranquila, más en lo que la persona quiere que esté, sin tanto salto de pasado a futuro, de pensamiento en pensamiento.

Para entrar en PAUSA es posible que con solo recordarlo ya estemos en pausa. No es entenderlo, solo recordarlo para estar en pausa, tener el sabor de la pausa y hacerla.

La técnica especifica para entrar en pausa y saber mantenernos en ella es estar simplemente en las sensaciones corporales.

Cuando por ejemplo, sentimos un dolor, es fácil estar presentes, pues es algo que sentimos fuerte, es la manera que tiene el cuerpo de hacerse presente cuando nos ha ido dando avisos y no le hemos hecho caso. El dolor es incluso más útil que el placer.

Realmente no nos hace falta ni dolor ni placer. Lo que necesitamos es estar presentes en las sensaciones físicas que constantemente tenemos en el cuerpo. Cuando aprendemos a relacionarnos con nuestro cuerpo, estas sensaciones, es lo que nos hace entrar en PAUSA y a mantenerla.

La PAUSA es el momento para establecer la cualidad de tomar consciencia de la situación y nos tomamos el tiempo necesario para entrar en el darnos cuenta de lo que está presente, muchas veces necesitamos un rato para entrar en pausa, en otros momentos es inmediato como cuando estamos andando y paramos.

La pausa es muy útil. Hacer pausas, por ejemplo, en el trabajando.  Muchas veces estamos tan embebidos en la tarea que necesitamos darnos cuenta de donde estamos, de lo que queremos hacer, hacia donde vamos, donde estoy. Sentir el cuerpo, hacer una respiración consciente, nos devuelve al presente. Entramos en PAUSA.

La pausa nos hace reconocer el momento.

A veces es bueno nombrar PAUSA y practicarla y así ir aumentando nuestra conciencia de PAUSA. Esta práctica de decir la palabra “pausa” irá fortaleciendo la conciencia de PASUA.

Hacer más pausas en  nuestra vida diaria, NOS AYUDA A TENER LA PRACTICA DE PAUSAR

Con solo nombrarla, con solo recordarla, es suficiente para que entres en PAUSA, es suficiente! Esta es la buena noticia!!

Con la PASUA entramos en mindfulness y sus siete cualidades,

1.- Suspender juicios

2.- Paciencia

3.- Mente de principiante

4.- Confianza

5.- Centrados en el proceso

6.- Aceptación

7.-  Ceder, soltar

La conciencia plena se basa en 7 fundamentos que están íntimamente relacionados entre sí. Estos elementos son muy útiles para conseguir hacer una coaching excelente. En esta ocasión voy a hablarte de los tres primero y en el siguiente poste te hablaré de los cuatros restantes y te explicaré la importancia que tiene aprender a vivir en presente para llegar a ser un coach excelente

El primer elemento de la conciencia plena es aprender a SUSPENDER JUICIOS, NO JUZGARME, NO JUZGAR

La  mente por lo general está en la comparación, en la expectativa, en el pasado o en el futuro. Tiene una idea de cómo deben de ser las cosas y desde ahí elabora como deben de seguir siendo. La mente categoriza y etiqueta casi todo lo que vemos, esta tendencia a categorizar hace que tengamos reacciones mecánicas de las que no nos damos cuenta y que normalmente carecen de base objetiva.

Esos juicios tienden a dominar nuestra mente y generan intranquilidad en nuestro interior.

La manera de estar en mindfulness es adoptar la postura del OBSERVADOR, cuando nos demos cuenta que estamos juzgando, lo que tenemos que hacer es adoptar la postura de testigo imparcial (ajá) sin necesidad de enjuiciarnos por tener juicios. Tener pensamientos de juicio es una forma de pensar y actuar que lleva con nosotros toda la vida, Y QUE para poder cambiar un hábito necesitamos tener una clara INTENCION DE HACERLO y CONSTANTE DISCIPLINA para cambiarlo

 

 

El reconocer que estamos juzgando, nos hace entrar en PAUSA y es el momento para cambiar el pensamiento e incluso perdonarnos por tener el pensamiento de juicio.

El ejercicio de perdón hacia nosotros mismos limpia el pensamiento y el rastro de culpa que el hecho de enjuiciar conlleva.

 

El segundo elemento de la consciencia plena es la PACIENCIA

La paciencia es una forma de sabiduría, demuestra que comprendemos y aceptamos que la realidad es como es y que las cosas tienen su RITMO.

Por ejemplo, Los adultos sabemos que para que el gusano se convierta en mariposa tiene que pasar por convertirse en crisálida y tiene que estar así un tiempo determinado. Si cuando la mariposa está saliendo la ayudamos  a salir del capullo tirando de ella, rompiendo la crisálida lo que conseguimos es todo lo contrario a lo perseguido, la dañaremos y esa mariposa seguramente sea incapaz de volar.

Lo mismo ocurre con nosotros mismos, cuando empezamos con cualquier práctica, con cualquier cambio de hábito, como es estar en el presente, necesitamos tiempo, necesitamos ser pacientes para que las cosas ocurran a su debido momento.

 

La paciencia nos ayuda a darnos cuenta que la mente nunca está en el presente, pues por propia naturaleza está en el pasado o en futuro, su naturaleza es estar saltando constantemente de un pensamiento a otro.

A la mente no le gustan los cambios, cuando estamos provocando un cambio, la estamos sometiendo a un reto y no le gusta, se revela y hace todo lo posible para convencerte de que es mejor que te quedes como estabas.

El mero hecho de pensar, ejerce un fuerte tirón en nuestra consciencia, la mayor parte de las veces nuestros pensamientos arrollan nuestra percepción del momento actual y hacen que perdamos nuestra conexión con el presente.

Practicar la paciencia nos ayuda a estar totalmente abiertos a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que como en el caso de la mariposa las cosas se descubren cuando toca.

La paciencia nos ayuda a tener una relación amorosa y abierta con nosotros mismos, a tener flexibilidad mental para poder cultivar una visión de la realidad más acertada y saludable. La paciencia nos ayuda a tener relaciones de mayor calidad.

Con la paciencia a parece la compasión entendida como el Amor consciente hacia uno mismo y hacia los demás.

El tercer elemento del momento presente es experimentar con   MENTE DE PRINCIPIANTE

Tenemos la tendencia de tomar lo corriente como una donación, como algo que nos pertenece y así fracasamos en captar lo poco corriente que es lo corriente.

Para darnos cuenta de la riqueza de cada momento, hemos de desarrollar la mente de principiante, la mente dispuesta a verlo todo como si fuese la primera vez que lo miras, dejando a un lado las expectativas, lo aprendido por nuestras experiencias pasadas, dando la oportunidad a cada momento para experimentar nuevas sensaciones, que puedan darse nuevos aprendizajes, utilizando la curiosidad expectante, con verdadera intriga de conocer algo nuevo.

La manera de cultivar esta mente de principiante es mirar, observar a lo que conocemos, de una manera diferente, dejando la mente libre y preguntándonos, ¿veré a esta persona tal y como es o será un reflejo de mi percepción distorsionada?.

 

 

La mente de principiante nos hace disfrutar de las cosas como lo hacen los niños, desde la inocencia del no saber y del querer experimentar con todos los sentidos aquello que se nos presenta.

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